Querido Victor
Espero que esta vez lo hayas recibido antes.
Como te contaba, Angie, una chica de la clase le había pedido los apuntes. Nathan se lo dio como un robot, no gesticulo palabra alguna, no parpado y dudo si hasta su corazón estaba latiendo. Algo nuevo en su rutina, nunca le pregunte si le gustaba la improvisación, aunque lo dudo. El resto del día fue normal, bueno, casi normal. Cuando nos volvíamos del instituto Angie insistió en acompañarnos pero esta vez también se le unía Lex, o creo que así se llamaba, sinceramente estaba mas preocupado en el rostro de tu hermano que en el chaval, que raramente no dijo nada, por lo que todos entendimos que no había ningún problema.
No quiero que tengas una imagen equivocada de Nathan, el solía hablar, era muy diplomático en ese sentido, y sobre todo lo fue con Angie, algún día te la presentare, creo que te caerá bien.
Los cuatros teníamos una conversación amena hasta que se tuvieron que ir. Entonces Lex le dio un papel a Nathan, que este se guardo, se lo intente sacar durante mucho tiempo, pero nunca pude. Aquella noche le pille hablando por teléfono, estaba escondido y hablando francés. Hasta ese momento no caí que los apuntes que le habían dado eran lo de francés. Pero querido Victor, con él nada era lo lógico
Todo va bien por aquí pero me tengo que ir, espero que dentro de poco pueda escribirte una carta entera, con la historia y todo lujo de detalles
Un saludo
Tu amigo
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