Querido Victor
Cada día el servicio de correos esta peor pero me ha encantado tu carta
Como te iba contando me acaba de encontrar a tu hermano escondido a oscuras hablando francés por teléfono en plena noche. !Nathan perdiendo horas de sueño¡ Si no hubiese llegado a verlo no lo hubiese creído, le mire inquisitivamente pero ni musito, dijo algo mas en francés y colgó. El resto de la semana fue peor. Nathan estaba en un trance constante y solamente sabia escribir en un cuaderno.
Tu hermano estaba mal, su tono de piel lechoso era enfermizo ya. Tenia unas grandes ojeras y lo mas preocupante era que no hablaba, nada, ni conmigo. Él se iba con su cuaderno y después, a las horas volvía. Pero un sábado decidí seguirle, necesitaba saber a donde iba todo el rato. Tras cinco minutos andando se encontró con un chaval, tenia aspecto europeo, italiano me atreví a pensar. Entraron a un café y vieron un recitar de poesía, me senté cerca de ellos para poder oírles bien, por suerte el chico, que tenia un claro acento castellano también tenia un tono alto de voz. Hablaron sobre temas frívolos y vi que Nathan sonreía, una sonrisa sincera. Estaba sonando un poema de amor cuando Nathan le beso apasionadamente.
Si tu te acabas de quedar impactado, querido Victor, imagínate a mi viendo aquella escena, ahora que lo pienso, ese pudo ser el origen de su desgracia
Un saludo
Tu amigo
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